La Ribagorza Románica inicia la recolección de las primeras variedades de manzana en su finca experimental
Esta semana se inician los trabajos de recolección de las primeras variedades de manzana plantadas en la finca experimental de la Asociación para el desarrollo de la Ribagorza Románica. Se trata del tercer año de cultivo y observatorio experimental de árboles frutales en la finca del Perelló de Llesp de variedades comerciales y autóctonas de manzana y pera. La recolección se inicia esta semana con diferentes variedades del grupo Gala (manzana de verano) y se prolongará hasta el noviembre con la variedad Fuji. Durante los dos meses y medio que duraran los trabajos recolección se espera obtener en algunas de las variedades evaluadas alrededor de 60 toneladas pro hectárea. Según el investigador del IRTA, Ignasi Iglesias, “las producciones serán muy buenas por tratarse de variedades al tercera año de plantación y duplicaran las obtenidas el año pasado”.
La finca experimental de Llesp es un proyecto impulsado por la Ribagorza Romànica en colaboración con el Departamento de Agricultura que tiene la asistencia técnica del IRTA. La finca está destinada ala evaluación de 13 variedades comerciales de manzana, algunas de las ya conocidas como Gala, Golden, Reineta o Fuji, así como otras más nuevas como Rubens, Evelina o Milwa, entre otras, y dos variedades de pera. La finalidad es conocer el comportamiento y la calidad del fruto (calibre, color, firmeza, sabor) obtenida en una zona de montaña donde este cultivo no se encuentra implantado a escala comercial. “Queremos conocer si el territorio de la Ribagorza tiene el mismo potencial y aptitud para el cultivo de la manzana que otros de Italia o Francia donde en zonas de montaña se cultivan estas variedades de forma comercial” manifiesta el Presidente de la Asociación , Joan Perelada.
Los datos de calidad obtenidos al 2010 permiten que la producción en altura de manzana mejore tanto el color como la firmeza y la crocanticidad de la pulpa, obteniendo una mejor calidad gustativa-sensorial y aromática que en zonas de la plana. Otro aspecto destacable es que la maduración del fruto es más lenta, cosa que proporciona un periodo de recolecta más amplio para cada variedad. Los resultados que se obtendrán este año y al 2012 permitirán realizar una valoración definitiva del potencial del manzano y de su adaptación en la Ribagorza Románica.
El proyecto también incluye el tratamiento y evaluación de diversas variedades autóctonas, para poderlas producir a escala comercial en un futuro. Se trata de variedades seleccionadas y cultivadas a lo largo de siglos y por tanto bien adaptadas al entorno geográfico de la Ribagorza Románica. De hecho tanto la manzana como la pera, para el consumo en fresco o para cocer, han estado tradicionalmente los frutos más populares e importantes en la dieta de las zonas de montaña